Por: Miguel Moreno-Iberico
El Mensajero Católico
En un mundo cada vez más dominado por algoritmos, el papa León XIV ha publicado su esperada encíclica, Magnifica Humanitas. Este histórico documento magisterial aborda uno de los desafíos más apremiantes del siglo XXI: la custodia de la persona humana en los tiempos de la inteligencia artificial.
León XIV no rechaza el progreso tecnológico; al contrario, reconoce su potencial para el desarrollo de las sociedades. Sin embargo, el corazón de su mensaje es una firme advertencia contra la deshumanización. El Sumo Pontífice enfatiza que la tecnología debe estar siempre al servicio de la humanidad, y nunca al revés. La encíclica hace un llamado urgente a científicos, gobernantes y creadores de contenido para que la ética sea el eje central en el diseño de estas herramientas.
“Ningún algoritmo puede sustituir el alma humana, ni la compasión, ni la mirada misericordiosa de Dios”, resuena como el lema principal de este texto.
Para la Iglesia, Magnifica Humanitas se convierte en una brújula pastoral. Invita a las comunidades a evangelizar el entorno digital, asegurando que la IA se utilice para construir puentes de fraternidad, proteger la verdad frente a la desinformación y defender la dignidad inalienable de cada hijo de Dios.







