
Católicos rezan durante una clase virtual por Zoom a principios de este mes.
Por Miguel Moreno-Iberico
El Mensajero Católico
El sábado 18 de abril, recibimos nuestra clase de Biblia, impartida por el Padre José María Cabrera desde Bay City, Michigan, creando un puente espiritual que unió nuestras distintas realidades a través del estudio de la Biblia. La distancia geográfica se acortó gracias a la profundidad de sus enseñanzas, creando un ambiente de verdadera comunidad en el que cada participante pudo reflexionar sobre el peso histórico y espiritual del mensaje cristiano.
Un detalle fascinante de la sesión fue la oportunidad de observar, de la mano del Padre José María, réplicas o imágenes de pergaminos y escritos antiguos de la Biblia. Ver estos documentos no solo enriqueció la clase desde una perspectiva histórica, sino que nos permitió palpar la continuidad de nuestra fe a través de los siglos. Contemplar la caligrafía y el estado de esos textos antiguos nos conectó de forma directa con las raíces de la Revelación, recordándonos que el mensaje que hoy leemos en nuestras biblias modernas es el mismo testimonio que los primeros cristianos custodiaron con tanto celo y sacrificio.






