Por Miguel Moreno-Iberico
El Mensajero Católico
Los pasados días 9, 10 y 11 de octubre se vivió momentos especiales en la Parroquia de Santa María, en Oskaloosa. El retiro espiritual guiado por el padre Martín Salgado y el diácono Abel Rubio fue una verdadera oportunidad para hacer una pausa en la rutina, reencontrarse con Dios, renovar la fe y la esperanza.
Durante estos tres días, el ambiente que se respiró fue de mucha paz y fraternidad. En las charlas y momentos de oración, el padre Martín compartió reflexiones muy sencillas pero profundas,
animándonos a vivir la fe de una manera más viva y comprometida en el día a día. Junto al diácono Abel se recordó la importancia de la vida comunitaria y el valor de acompañarse unos a otros como familia parroquial.
El gran fruto de este retiro se notó en la cercanía de la gente. Nos reunimos familias, jóvenes y adultos de todas las edades para escuchar, rezar y compartir. Muchos participantes comentaron lo bien que les hizo este tiempo para sanar el corazón, renovar sus ganas de seguir sirviendo en la parroquia y fortalecer su vida espiritual y
familiar.
Ver la iglesia llena de rostros alegres y comprometidos nos da una gran esperanza para el futuro de nuestra parroquia. Agradecemos de corazón al padre Martín y al diácono Abel por su entrega y a cada una de las personas que asistieron y colaboraron para que este retiro fuera posible. Agradecer a los líderes de la parroquia, que coordinaron todo este fin de semana. Que todo lo vivido en estos días siga dando buenos frutos en nuestros hogares y en nuestro pueblo.
La comunidad parroquial de Santa María de Oskaloosa, renovando como familia católica, la fe en Dios que salva y no abandona.







